v. tr. "To distribute or broadcast to a larger audience or group of receivers by way of a network".
La revista americana Esquire saldrá en su edición de septiembre con 100 mil copias (de una tirada de 725 mil) con una tapa de papel electrónico con la leyenda “the 21st Century Begins Now”, según relata el New York Times, un esfuerzo de marketing destinado a celebrar los 75 años de historia de la revista.
La leyenda irá acompañada por una publicidad de Ford que ayuda a patrocinar el proyecto, que no sólo requirió un trabajo conjunto con el fabricante del display de eink sino que obligó a financiar la creación de una batería lo suficientemente pequeña como apra que entre en la tapa de la revista. Este desarrollo se hizo en China, donde se ensamblará en el display, para luego ser enviada a Texas, USA, donde se insertará a mano en cada ejemplar.
Por otro lado Esquire ha firmado un acuerdo con E-ink para ser el único licenciatario de la tecnología hasta fines de 2009 en medios impresos, lo cual demorará la llegada de este tipo de presentaciones hastala década siguiente.
Este avance comienza a hacer realidad el prototipo que presenté y ganó el primer premio 7 años atrás en el Tomorrow’s Newspaper Design contest auspiciado por la Society for News Design y la Universidad de Missouri y que ahora ha ganado una nueva (y más brillante) materialización por parte del amigo Alfredo Triviño de News Corporation. Se ve que le ha llegado la hora a la verdadera prensa digital.
Para mayor información en este tema pueden visitar mi blog en inglés que comencé en el año 2004 y que está dedicado por completo a productos realizados con e-ink en
“El futuro de los periódicos es digital. Los diarios gratuitos, que
representan el ultimo intento de la industria periodística por salvar
sus imprentas y sus redes de distribución, servirán para extender la
vida de los diarios, pero en última instancia, los productos
informativos digitales y los dispositivos móviles terminarán por
triunfar sobre la impresión mecánica.” Así se refiere Roger Fidler,
creador del concepto de la TabletPC en 1981 y evangelizador del diario
electrónico, al planteo que impone la aparición en el mercado de
dispositivos digitales de lectura. Productos como el Sony Reader, un
lector basado en tecnología de papel electrónico, del tamaño y con la
legibilidad de un libro de bolsillo, podrían ser la panacea de los
periódicos, una industria que ve como sus ventas caen incesantemente,
un 2,5% en USA el año pasado, en gran parte por causa de la migración
de sus lectores a Internet.
Las ventajas de estos dispositivos de lectura no son pocas. La claridad del texto es impecable, idéntica a la de un libro. Se puede leer a plena luz del día, ya que la pantalla no emite luz, como la pantalla de un teléfono móvil, sino que la refracta, como el papel. Permite avanzar las páginas, interactuar con el contenido por medio de una pantalla táctil, visualizar texto e imágenes, reproducir sonidos, etc. Pero lo más importante es que el consumo de energía es mínimo, ya que sólo se emplea la batería para refrescar el contenido en pantalla cuadno el lector cambia de página. Esto permite leer miles de páginas con una sola carga. Y para colmo, la batería, es recargable.
El pionero en este tipo de tecnología fue, como en muchas otras maravillas del mundo moderno, el Laboratorio Xerox Park, que en los años 70 creó las bases de la tinta electrónica. Pero fue en el también mítico Laboratorio de Medios del Massachussets Institute of Technology (MIT) donde alcanzó la madurez. Allí, los científicos J.D. Albert y Barrett Comiskey, bajo la dirección del Dr. Joseph Jacobson, descubrieron que si lograban controlar la carga electromagnética de unas micro esferas, unas blancas y otras negras, encerradas dentro de una cápsula transparente, podían simular el efecto de la tinta sobre papel. Para que una cápsula pareciera blanca o negra, había que lograr que las micro esferas de colores que hay dentro alternaran su posición, apareciendo una u otra en la superficie dependiendo de la carga que se le suministrara. Así, una carga positiva haría que la cápsula fuera blanca y una negativa que se viera de color negro. De esa manera podía tener dos estados diferentes de color dentro de una misma cápsula. De ahí en más, colocando una cápsula al lado de la otra se podría crear una matriz donde escribir un carácter tipográfico. Cuanto más pequeña fuera la cápsula, mejor definición tendría la escritura. De ahí a “imprimir” un texto había un paso. El experimento fue un éxito y E-ink, la empresa pionera en tinta digital, fue fundada por Jacobson y sus colaboradores.

E-Ink ha logrado grandes avances desde entonces, al igual que multitud de empresas con tecnologías similares que se basan en el mismo concepto pero que utilizan técnicas diferentes. Tanto han avanzado el mercado que Sony lanzó en mayo de este año su Sony Reader. El Illiad, de IREx, de características similares al Sony Reader, pero de factura Europea (iRex es un spin off the Phillips Electronics), también está basado en tecnología de E-ink. Otras empresas, como Polymer Vision o Plastic Logic, poseen su propia tecnología que, utilizando los mismos principios, cuenta con la ventaja de ser flexible.
Roger Fidler, hoy Director del Insituto de Ciberinformación de la Kent Univesity, ha conceptualizado sobre este tipo de dispositivos desde 1981. Como describía en su libro "Mediamorphosis: Understanding New Media" (Pine Forge Press, 1997) las cualidades esenciales de los medios impresos (Portabilidad, Facilidad de uso, Legibilidad, Durabilidad, Longevidad, Formato de página, Estandarización, Precio, Disponibilidad y Personalización) están finalmente al alcance de un producto digital y portátil
La IFRA, una sociedad alemana de periódicos de alcance internacional, está tomando en serio sus palabras y ha comenzado a desarrollar un proyecto denominado eNews, por el cual busca mantener al día a sus diarios afiliados, proporcionando un ámbito de experimentación donde los periódicos puedan testear estos dispositivos con sus lectores y prepararse para el futuro. Lo interesante es que su planteo parte de la base que los periódicos siempre han seguido con retraso los adelantos tecnológicos. Lo que ellos pretenden ahora es que se invierta la ecuación y sean los diarios quienes dicten su propia evolución. Entre los participantes se encuentran The New York Times, Tribune Interactive, El País y Westdeutsche Allgemeine Zeitung.
Lo fundamental está en poder dictar las normas de funcionamiento del dispositivo. En Internet, los diarios se vieron inmersos en una cultura que impone el acceso gratuito a la información, haciendo prácticamente imposible que se pueda cobrar al lector por las noticias que se ofrecen en un website. Como explicaba Gordon Grovitz, presidente de las ediciones electrónicas del grupo Dow Jones & Co, a un reportero de MSNBC, “los periódicos no han hecho un buen trabajo creando valor para su producto online. Demasiados editores han entrenado al consumidor para que devalúe el valor de la marca del periódico y de su contenido”.
Con la gran excepción del Wall Street Journal, propiedad de Dow Jones y que ofrece información económica especializada a cambio de una suscripción paga, todos los que han intentado cobrar por sus contenidos han tenidos que echarse atrás, con el paradigmático caso en España de El País. ElPais.es, después de cerrar su sitio sólo para suscriptores, se vio obligado a reabrir sus contenidos ante el abrumador crecimiento de visitas que experimentó su principal competidor, ElMundo.es. Porque no sólo se fueron los lectores, sino que con ellos se fueron los anunciantes, que en última instancia son los que hacen rentable el negocio. Cualquier parecido con la explosión de la prensa gratuita no es circunstancial.
Por ello, tomando el control del dispositivo, los periódicos pueden intentar imponer un modelo de negocio que garantice la calidad periodística de sus contenidos y ante todo su propia supervivencia como medio de comunicación. Se trata, en definitiva, de lograr el mismo modelo imperante en los teléfonos móviles, donde todo es de pago, desde el acceso hasta la cantidad de información que se trasmite. Aunque se tienda en ultima instancia a un modelo de tarifa plana, esa tarifa plana será la que sustente el negocio. Los anunciantes, como siempre, serán los que generen los beneficios. Si los periódicos logran su cometido, el éxito esta asegurado.
En la actualidad, diarios como De Tijd, de Holanda, y Les Mondes, de Francia, han iniciado una serie de pruebas con el dispositivo Iliad de IRex. En ambos casos, los periódicos han seleccionado un número reducido de suscriptores a quienes les han proporcionado un lector Iliad y una suscripción a su periódico en versión electrónica. Los lectores leerán el diario por 4 meses en este dispositivo, ofreciendo al medio información relevante, como la calidad de la experiencia, el manejo de la interfaz y demás datos que le permitan a las empresas evaluar el producto y optar por utilizar este tipo de dispositivos en el futuro próximo.
La diferencia en la aproximación de ambos periódicos, sin embargo, es notable. De Tijt ofrece una reproducción de la edición impresa, página por página, un símil del diario para leer en pantalla. En cambio, Les Mondes adapta sus contenidos al nuevo dispositivo para ofrecerle al lector una experiencia diferente y en lo posible más gratificante. Un curioso ejemplo de recursividad histórica, que nos remite a los comienzos comerciales de Internet. A modo de ejemplo, es como leer el diario en el ordenador en formato pdf o leerlo en formato web. El pdf será útil para imprimirlo o para archivarlo, pero es indiscutible que el formato web, con sus hipervínculos, sus notas relacionadas, su capacidad de búsqueda y, sobre todo, un concepto de producto adecuado al medio en el que se lee, es ampliamente superior para leer diariamente y de forma conveniente un texto digital.
Y la tinta electrónica es sólo una de las tantas tecnologías que están surgiendo. Por nombrar alguna, está el caso de Microvisión y sus pantallas proyectadas desde el teléfono móvil por medio de tecnología láser. La imagen, de colores brillantes y excelente contraste, puede ser proyectada sobre cualquier superficie, permaneciendo en foco a cualquier distancia. Imagine proyectando su periódico sobre la mesa del desayuno o la espalda de alguien en el metro. Esto por no hablar de tecnologías como implantes de matrices electrónicas en la piel, a modo de tatuajes digitales actualizables o gafas con pantallas traslúcidas en el cristal.
Sea cual sea la tecnología imperante, la buena noticia es que las noticias del diario de hoy, ya no serán las de ayer. La actualidad al instante que la radio y la televisión explotan desde hace años y que Internet hizo suya a través del ordenador, engrandeciéndola gracias a la capacidad de profundizar en la noticia, en la contextualización de la información y el análisis profundo, vuelve finalmente y en su forma más madura al papel electrónico. Y gracias a el las noticias volverán a ser leídas a plena luz del día, en el metro, en la calle o en el sofá del hogar. La tiranía del ordenador se ha acabado, larga vida al diario digital.
Referencias
IFRA eNews Initiative: http://www.ifra.com/
Paper Gadgets: http://papergadgets.blogspot.com
E-Ink: www.eink.com
Sony Reader: www.sony.com/reader
IRex Technologies: http://www.irextechnologies.com
Plastic Logic: http://www.plasticlogic.com/
Microvisión: http://www.mvis.com

La industria editorial está un dispositivo más cerca de la revolución digital portátil. El reciente lanzamiento de lectores móviles basados en tecnología de tinta electrónica representan una oportunidad interesante para que los periódicos de papel terminen de cerrar la brecha que los separa del mundo digital, donde lo importante no es el papel que se imprime, sino la información que se suministra.
No es secreto que la circulación de los mayores diarios del mundo está disminuyendo desde hace varios años. La Asociación Mundial de Periódicos acaba de informar que las ventas de periódicos en Europa han caído un 0,24% y un 2,5% en los Estados Unidos el último año. Entre 1990 y 2004 la industria ha perdido alrededor de un 12% de su circulación diaria. El Washington Post, por poner un ejemplo de periódico de calidad, ha disminuido su difusión en 70 mil ejemplares en sólo 5 años. Y no es que la gente no lea: el acceso a sitios de información en Internet aumenta a un ritmo del 30% anual. Al parecer, el papel, ha dejado de ser el medio más conveniente para la difusión de noticias escritas.
En ese sentido, y por mas ciegos que hayan sido sus pasos, los periódico han sido concientes desde el comienzo que alguna presencia debían tener en este despliegue online y desde hace más de 10 años muchos mantienen sus sitios como forma de captar ese publico que huye del papel en busca de formas más útiles y cómodas de informarse. El problema se les presenta ahora, cuando sus websites han cobrado mayor relevancia que sus ediciones impresas. Si el New York Times vende 1,2 millones de ejemplares de papel, son 18 millones los lectores que visitan sus site a diario para informarse. El punto está en hacer que esos 10 millones representen el mismo o mayor beneficio económico para la empresa que las ventas e ingresos de publicidad del papel. Por ejemplo, mientras que los beneficios publicitarios de la edición impresa del Washington Post ascendieron a 433 millones de dólares en 2005, WashingtonPost.com reportó apenas 45 millones, que apenas alcanzan para financiar el proceso de producción y una redacción de calidad como la de este diario americano.
Y aquí es donde entran en juego los últimos desarrollos técnicos a nivel de dispositivos digitales. De la mano de la tinta electrónica, están comenzando a ingresar al mercado dispositivos capaces de imitar las cualidades más destacadas del papel y utilizar las mejores prestaciones de la era digital. Estos permitirían a los periódicos recuperar y hasta reinventar un modelo de negocio donde se vuelva a valorar el costo de producir periodismo de calidad.
El fin, en definitiva, es lograr combinar las bondades del periódico en papel y de las noticias online. De los periódicos, estos dispositivos recogen la portabilidad, la facilidad de lectura y la legibilidad que provee el alto contraste a luz natural. Del mundo digital, recogen la posibilidad de actualizarse constantemente y al instante, el acceso no lineal a las noticias, la personalización del contenido acorde a los intereses del lector y el reducido costo de producción (considerando que la impresión suele representar un 50% de los costes de un diario, este no es un dato menor). Eso sin contar que no será necesario ir a comprar el diario, mancharse los dedos con tinta o acumular pilas y pilas de papel en el portal. Contando con que además del diario, podremos leer 10 mil novelas en un dispositivo del tamaño de un pequeño libro de bolsillo, el futuro suena prometedor.
| Juan M.
|
Juan está especializado en diseño estratégico de productos digitales. Su último experimento es Zeppia.com
diseño web 2.0 conceptos diarios, e-ink medios, wall street journal murdock, wsj, negroponte olpc medialab televisión, future, iphone, youtube BBC, divx adn, web murdoch, diarios negocio Lanata, twitter música, concepto NYT negocios clarin canillitas BBC periodismo música radio internet emprendedor fotos widget table newspaper einkfidler NY Times diarioscomunidades iphone apple side project continental publicidad wordpress feed jobs macintosh levy canal13 modelo de negocio obama cnn facebook mac